Masía rural en zona Siracusa

discapacitados
Acceso discapacitados
Acepta tarjeta
Acepta tarjeta
actividades
Actividades complementarias
aire-acondicionado
Aire acondicionado
apartamentos
Apartamentos habitaciones
24h
Asistencia 24h
barbacoa
Barbacoa
Calefación
Calefación
Degustación
Degustación
Espacio verde niños
Espacio verde niños
Excursiones
Excursiones
Internet
Internet
Parking
Parking
Paseos a caballo
Paseos a caballo
Paseos en bicicleta
Paseos en bicicleta
Piscina
Piscina
Productos propios
Productos propios
Restaurante
Restaurante
Televisión
Televisión

Comodidades

AGROTURISMO ZONA SIRACUSA

Esta masía está ubicada en la provincia de SIRACUSA y cerca de CATANIA,  en plena ruta del  BARROCO SICILIANO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, y bastante cerca de una de las playas más bonitas de Sicilia.(10 km). Ofrece habitaciones dobles con baño, servicios de restaurante y dispone de zonas comunes con piscina. A Siracusa unos 30 km. Distancia
De 10 km. hasta zonas de playas.

 

Información de la zona

SIRACUSA
Ciudad de mar, de la que surge la isla de Ortigia, Siracusa está ubicada a lo largo de una armoniosa bahía. El nombre recuerda enseguida su pasado griego, los tiranos y las rivalidades con Atenas y Cartagena, pasado del cual la ciudad preserva numerosos testimonios y que se puede revivir paseando por las callejuelas de la isla, donde el tiempo parece haberse parado en equilibrio entre el Medioevo y el Barroco.
Inmediatamente detrás de Ortigia se extiende l’Acradina, como era llamada en la antigüedad la zona plana pegada a Ortigia. . El área “nueva” donde está situado el teatro, la Oreja de Dionisio y la Latomía del Paraíso, y, al este, el barrio de Tyche, evocan la presencia de un templo dedicado a la diosa Fortuna (del griego Tyche). Domina toda Epipoli, salvaguardada y defendida por el castillo Euralio, en posición sobreelevada y estratégica.
Dada la riqueza de los palacios y de las calles, es imposible señalar un itinerario que comprenda todo lo que merece ser visto. Un consejo: caminad con los ojos bien abiertos para no perder los secretos que sus callejuelas, con sus edificios, esconden. Una mirada a la costa…. dejando vagar la vista a lo largo del muelle, y la vista descansará en un hermoso palacio en estilo neogótico: la fachada roja nos habla de la estancia del poeta y escritor Antonio Cardile (Messina 1883- Siracusa 1951) e invita al visitante a seguir el perímetro de la isla. La atmósfera que se respira es tranquila y los ruidos parecen amortiguados. Las antiguas murallas atestiguan cómo en el pasado ( hasta el 1800) toda la ciudad vieja estuvo fortificada. La Puerta Marina, cuya linealidad se rompe con un bello pabellón en estilo catalán, enmarca el paisaje creado sobra las murallas en el siglo XIX.

Localidades para visitar

RAGUSA
Extendida sobre las laderas meridionales de los montes Ibleos, en la Sicilia sur-oriental, Ragusa tiene una doble identidad, debida a los dos diferentes núcleos habitados que reúne el mismo municipio a partir de 1927. El núcleo original, la espléndida Ragusa Ibla, de estructura medieval y barroca, está hoy casi despoblada y eso contribuye a crear aquella atmósfera surreal que se respira por sus calles, inmersas en las arquitecturas barrocas. El núcleo más reciente formado después del terremoto de 1693, se erige sobre un espolón rocoso más elevado y está caracterizado por una dieciochesca estructura urbana ajedrezada. Las dos partes, unidas por dos escaleras que bajan para después volver a subir, son un ejemplo único del fascinante Barroco siciliano.
Un itinerario gastronómico del siracusano, teniendo en consideración la variedad del territorio, permite de gustar un amplia propuesta de alimentos y platos. Largo la franja costera iónica prevalece, naturalmente, la cocina de mar. En la capital son platos característicos el atún con cebolla, la lampuga frita al vinagre, las tajadas a la “matalotta”, el pulpo cocido, mientras el “agiata” de pescado y la “ghiotta”, una rica sopa de mar, son típicos de la ciudad de Angusta. En muchos lugares de la provincia los aliños de pescado aderezar los apetitosos platos entrantes tradicionales de la cocina siciliana: espaguetis o linguine al negro de sepia, a la bottarga, a los frutos de mar, con ragú de cigalas , con anchoas y migas tostadas.
Pasando a la montaña, merece ser mencionada la salchicha artesanal de Palazzolo, producida con carnes de cerdo seleccionadas.
Buccheri se pueden gustar embutidos y salchichas de jabalí de elaboración local y exquisitas aceitunas.
Miel y almendras son entre los principales ingredientes de la dulcería siciliana, en los cual no es raro encontrar unas ascendentes árabes. Para todos la “giugiulena” llamada también la “cubbaita”, un turrón preparado con sésamo, miel y almendras. También la famosa “cassata” es un nombre de origen árabe, “quas-at” que significa plato hondo. La “cassata a la siracusana” se diferencia da aquella palermitana por el ausencia de glaseado y por la composición a estratos de pan di Spagna, ricota y chocolate.
Históricamente un considerable contribución al enriquecimiento de la pastelería siracusana o, mejor siciliana, ha llegado desde las monjas de los conventos de clausura.
En Siracusa, en el casco histórico di Ortigia, algunas pastelerías en ocasión de recurrencias religiosas preparan los biscochos de los “muertos”, los “quaresimali”, las “crespelle” con miel llamadas benedictinas.
Indiscutiblemente optimas las producciones reposteras en Palazzolo y en Noto, donde se pueden gustar originales helados a la rosa y al jazmín, leche de almendras, mermeladas de agrios y membrillos de manzanas, granizados al gusto de café, de limón, de almendra tostada o blanca, de fresa o morales negras.

Este alojamiento se puede cotizar a nivel individual. Pida información sobre precios.